viernes, 9 de julio de 2010

Botas de agua.-

Esta semana llovió como nunca en Concepción, mala cosa, porque me agarré un pésimo resfrio debido a que se me pasaron mis queridas botas que no resistieron el río que se formó en la mayoría de las calles. Gracias al terremoto, muchos colectores de agua colapsaron, y los penquistas debieron convertirse en anfibios -aunque eso es de siempre, porque acá siempre llueve mucho- para sobrevivir a la lluvia.

En fin, yo que creía en mis botas de cuero y de pronto me fallaron. ¡Atroz!. Lo peor de todo es que acá la mayoría de los estudiantes, nos movilizamos a pie o en locomoción colectiva, por tanto se hace imperante solucionar el asunto.

Y ahí fue cuando vi la luz a mis pies mojados, claro,¡cómo no lo pensé antes!: BOTAS DE AGUA. Claro, si ahora ya a nadie le averguenza ponerse botas de goma puesto que existen los más bonitos diseños en todas las tiendas y con variados precios según donde las consigas.

Yo tuve la oportunidad de calzar unas el miércoles, aunque el modelo no me gustaba tanto, me sentí tan, pero tan, feliz cuando caminaba por las calles y mis piecitos estaban calentitos y secos. Mientras la gente esquivaba las pozas, yo, camianaba por sobre ellas y fui feliz con mi paragua y mis botas. Definitivamente la lluvia ya no será un obstáculo para salir de casa cuando llueve, y estamos chatas de tanto encierro.

¿Genial, cierto?

Ahora, el punto es encontrar las botas con el diseño adecuado, a continuación encontré unos muy bonitos en internet, para que te inspires a la hora de comprarlas. ¡Aun queda mucho invierno!

Súper alternativas.-


                                            El animal print, queda lindo en estas botas.

 Estas cuadrillé al más estilo Burberry me tincan ene. Las blancas en absoluto, a mi al menos no me parecen tan lindas, siempre he tenido un rechazo por botas, bototos y botines blancos nose por qué. Pero en cuestión de gustos...


               Estas stán súper lindas también. Un diseño súper juvenil.

domingo, 4 de julio de 2010

Estilo de: Carrie Bradshaw.-

Estuve en receso un poco de tiempo gracias -nuevamente- a la universidad y a que comencé a ver la serie Sex and the City, que me tiene de cabeza.

Siempre me llamó la atención que todo el mundo idolatrara a Carrie (Sara Jessica Parker), cuando la verdad es que yo además de un poco fome, la encontraba poco agraciada.

En fin, me decidí a ver la serie, con el único fin de saber porque todos decían que esta mujer que marca tendencias a nivel mundial, se había hecho famosa.

Primera temporada, su vestimenta es un poco fome, y le falta elegancia al contrario de las chicas de Gossip Girl. ¡Ahhh!, deben pensar ustedes, ¡es que Carrie no es de la elite!, lo que es muy cierto, un personaje con un bolsillo un poco más estrecho, aunque creo que la falta de dinero no justifica el mal gusto. Siempre existe la creatividad que es bien valorada, sobre todo hoy donde encontramos un mercado de miles de productos generados en serie que atentan contra nuestra propia individualidad. De todas formas Carrie definitavemrnte va mejorando a medida que avaza la serie.

Pasé a la segunda temporada y creo que Carrie vio la luz, se arregló el cabello y se puso unos vestidos maravillosos, súper femeninos que me dejaron conforme.

Lo otro que destaca en ella son los tacones, su fetiche, las que utilizan ese tipo de zapatos amarán a esta periodista.

Estoy en la tercera temporada, de seis, pero hice una selección de lo que más me gusta de Carrie Bradshaw, ícono de la moda Neoyorquina.



Su vestido verde con lentejuelas es de lo mejor. ¡El color me encanta!


¡Este vestido suyo es el mejor! Blanco con una flor de Ivisco, ¡precioso!

La flor en detalle.


¡Imposible no mirar algo así!


El color de esta tela tan liviana (averiguaré su nombre) es lo mejor.



El vestido de Miranda es precioso. El mostaza le queda perfecto


¡Otra vez una flor maravillosa!. Me pregunto ¿cómo lo hará para usar abrigo encima?


In-far-tan-te. ¿Cómo no amarlo con esos colores tan vivos?


Su abrigo es precioso.


Tres detalles. Calcetas largas, por favor fíjense en sus guantes grises a media mano de cuero, y finalmente el chaleco largo.
¡Demasiado vintage!


Bellísimo vestido blanco. Los cortes y la caída de la tela son muy delicados.


¡Su cartera de plumas!